Estos primeros días de 2026 han remecido la actualidad noticiosa internacional con la intervención militar estadounidense en Venezuela y la captura de su presidente Nicolás Maduro. Este hecho, inédito en muchos años en Sudamérica, evidencia un deterioro acelerado de las “reglas del juego” impuestas por parte del propio Estados Unidos y que dominaron el mundo desde 1945. De hecho, esta política agresiva en lo económico y militar por parte de Washington estaría causando un “declive” estadounidense frente a China y Rusia.
El fin del “Orden Unipolar”.
Durante décadas, Estados Unidos fue el árbitro global. Hoy, esa hegemonía se enfrenta a una fragmentación sistémica . Revisemos las principales causas de este fenómeno.
Desafío al dólar.
La «militarización» de las finanzas (usar sanciones para excluir a países del sistema bancario occidental) ha acelerado que China, Rusia e incluso potencias intermedias busquen alternativas al dólar para sus transacciones energéticas y comerciales.
La «trampa de la desglobalización».
Mientras Estados Unidos adopta políticas más proteccionistas y aislacionistas, especialmente bajo la actual administración de Donald Trump , China ha aprovechado para presentarse en muchas regiones como el socio comercial más estable, especialmente en Asia, África y América Latina.
El auge de Rusia y China como actores relevantes en la geopolítica mundial.
A diferencia de la Guerra Fría, donde había dos polos, ahora hay tres grandes fuerzas interactuando de forma impredecible:
* Rusia como actor disruptivo: A pesar de las sanciones, Moscú ha demostrado una resiliencia económica inesperada y ha fortalecido su maquinaria de guerra, actuando como el principal desafío a la seguridad europea y la OTAN.
* China como el rival sistémico: Beijing no busca solo cambiar el orden económico y financiero actual, sino rediseñarlo. Sus grandes avances en Inteligencia Artificial, tecnología 5G y su dominio en la cadena de suministro de minerales críticos la ponen en una posición de poder.
* Alianzas de conveniencia: La cooperación militar y tecnológica entre Rusia, China, Irán y Corea del Norte ha creado un bloque «anti-hegemónico» que dificulta cualquier intervención estadounidense.
¿Riesgo real de una Tercera Guerra Mundial?
Se ha reactivado la posibilidad de una escalada nuclear debido a la postura estadounidense de impedir a toda costa ceder su posición de liderazgo mundial. Sin embargo, algunos expertos ven este enfrentamiento más como una confrontación geoeconómica total que una guerra convencional o nuclear.
Por ejemplo China , con una estrategia paciente y silenciosa, está golpeando duramente a la economía estadounidense con altos aranceles, el cierre de la venta de minerales críticos, la intensificación de acuerdos comerciales imposibles de rechazar por muchos países del sur global y la creación de mecanismos de comercio de mercancías que no requiere la compra de dólares estadounidenses.
Puntos críticos en el globo terráqueo.
A la fecha, los principales puntos críticos de este duelo geopolítico son Venezuela, cuyo gobierno está presionado militarmente por Estados Unidos para ceder su riqueza petrolera. En el frente del Medio Oriente, la tensión más peligrosa se centra en Irán, nación que podría ser atacada en pocas semanas por Estados Unidos e Israel. En el frente asiático, otro posible enfrentamiento delicado es la isla de Taiwán, cuya incorporación reclama China. Finalmente en Europa, el avance ruso en la guerra contra Ucrania podría originar una conflagración mayor si los países europeos intervienen n favor de Kiev, pero por el momento las pretensiones expansionistas estadounidenses sobre Groenlandia han desdibujado esa posibilidad y podrían causar un quiebre en la OTAN.




